Después de que el presidente Gustavo Petro anunciara el rompimiento de las relaciones diplomáticas con Israel, como muestra de la oposición a lo ocurrido en la Franja de Gaza, diversos sectores del país alzaron la bandera de alerta sobre las implicaciones que estos anuncios tienen para el futuro.

Si bien las relaciones diplomáticas no interfieren necesariamente en el comercio, lo cierto es que la duda y la incertidumbre sí pueden ocasionar impactos que perjudicarían directamente al país. Incluso, personalidades de la política colombiana, como el exministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, rechazaron la ruptura de las relaciones, asegurando que “es una nación con la cual hemos tenido excelentes relaciones políticas, económicas e incluso militares. Es además una de las pocas naciones democráticas del Oriente Medio”. (Más: ‘El deterioro laboral se sigue acentuando’: reacciones a la cifra de desempleo). En cifras generales, Colombia e Israel han desarrollado lazos económicos estrechos durante la última década, cuando en el 2014 se firmó un acuerdo de libre comercio que “contribuyó a impulsar el comercio y la inversión bilateral”, convirtiéndose en uno de los principales socios comerciales de Colombia en la región de Medio Oriente. Así lo confirmó el presidente de Araújo Ibara Consultores, Martín Ibarra, quien además detalló que el mercado israelí representa considerables compras de petróleo café, convirtiéndose en el socio número 14 del país.